
La guerra en Oriente Medio dispara la incertidumbre y golpea la confianza de los inversores. Se temen subidas de tipos y la inflación podría dispararse.

La inflación en EE.UU. alcanza su nivel más alto en dos años, impulsada por la crisis energética y la guerra, complicando las decisiones de la Reserva Federal.

La inflación en EEUU sube al 3.3% en marzo, impulsada por la gasolina debido a la guerra en Irán. La Reserva Federal vigila el impacto en la economía.